Entrenamiento de habilidades auditivas

Escuchar es una habilidad comunicativa que implica ir más allá de simplemente oír las palabras de otra persona. Se trata de procesarlas activamente y buscar comprender su significado e intención. Requiere ser un participante consciente y concentrado en el proceso de comunicación.

HRDQ ofrece herramientas de capacitación para mejorar la escucha y la comunicación con los demás. Esta es una habilidad importante para la vida laboral y familiar.

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La escucha activa ayuda a las personas a sentirse más comprendidas y fortalece las relaciones, ya que indica la disposición a comprender la perspectiva del otro y a empatizar con su situación, en lugar de centrarse solo en uno mismo. Mantiene la conexión positiva con la persona con la que se habla. También hace que la persona se sienta escuchada y valorada. Esta habilidad es fundamental para una conversación exitosa en cualquier entorno, ya sea en el trabajo, en casa o en situaciones sociales.

Para ser un mejor oyente es necesario estar completamente presente en la conversación. Esto te permite concentrarte en lo que se dice. Estar presente implica escuchar con todos los sentidos (vista, oído, etc.) y prestar toda tu atención al interlocutor. Para usar esta técnica eficazmente, guarda el celular, ignora las distracciones, evita soñar despierto y acalla tu diálogo interno. Concentra tu atención en la conversación.

Hasta el 65% de la comunicación de una persona es tácita. Prestar atención a las señales no verbales puede revelar mucho sobre la persona y lo que intenta decir. Si habla rápido, por ejemplo, podría ser señal de nerviosismo o ansiedad. Si habla despacio, podría estar cansado o tratando de elegir sus palabras con cuidado. Tus propios comportamientos no verbales son igual de importantes. Para demostrarle a la persona que estás realmente conectado, usa un lenguaje corporal abierto y no amenazante. Esto implica no cruzar los brazos, sonreír al escuchar, inclinarte hacia ella y asentir en los momentos clave.

También es útil prestar atención a tus expresiones faciales al escuchar para no transmitir ninguna respuesta negativa. El contacto visual es especialmente importante. Esto le indica a la otra persona que estás presente y escuchando lo que dice. También demuestra que no te distraes con nada más a tu alrededor.

Durante la conversación, transmita su comprensión reflejando lo que ha escuchado en sus respuestas. Una forma de reflejar lo que ha escuchado es parafrasear. Por ejemplo, podría decir: "En otras palabras, lo que usted dice es..." o "Lo que yo oigo es...". Este resumen le da a la persona la oportunidad de decir si ha captado sus pensamientos, ideas o emociones con precisión. También ayuda a la otra persona a sentirse validada y comprendida, a la vez que minimiza cualquier posible malentendido.

Sé paciente y no juzgues al escuchar. Escuchas para comprender y responder. Evita preparar mentalmente una respuesta mientras la otra persona sigue hablando. Mantén una actitud neutral y serena en tus respuestas para que la otra persona se sienta cómoda compartiendo sus ideas. Además, no cambies de tema bruscamente, ya que esto transmite aburrimiento e impaciencia, y trata de no llenar los silencios con tus propias ideas o historias. Un buen oyente actuará como caja de resonancia en lugar de intervenir con sus propias ideas y opiniones sobre lo que se dice.

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