
Compartir
Guía de hojas de ruta de liderazgo de 30, 60 y 90 días (con ejemplo)
HRDQ StaffEstablecer un plan claro para tus primeros tres meses como nuevo líder te permitirá alcanzar el éxito a largo plazo. Una forma fácil de empezar es probar la hoja de ruta de liderazgo de 30, 60 y 90 días y ganar confianza.
Verá, estudios y prácticas anteriores demuestran que una planificación inteligente le ayuda como nuevo líder. Parte del plan implica que aprenderá, contribuirá y ayudará durante sus primeros meses. Poco a poco, un buen plan marca la diferencia.
¡Ahora, profundicemos un poco más en ello!

- Comunicarse eficazmente con los demás
- Identificar cómo gestionar tareas
- Delegar trabajo para el desarrollo
Tabla de contenido
Define tus objetivos de liderazgo
Durante los primeros 30 días de tu plan, presta atención a la construcción de relaciones y a familiarizarte con la cultura y los procesos de la empresa. Aprovecha este tiempo para escuchar y así integrarte bien. Te recomiendo programar reuniones individuales con los miembros de tu equipo, generar confianza y hablar sobre sus roles y desafíos. Quizás puedas asistir a las reuniones de equipo para observar cómo interactúan y anotar los problemas comunes que detectes.
¡Necesitas ver cómo integrarte rápidamente en la nueva empresa! Esto implica, en parte, conocer los indicadores clave de rendimiento (KPI) más importantes de la empresa y cómo el trabajo de tu equipo se ajusta a ellos. De esta manera, sabrás qué se espera de ti. Por ejemplo, revisa los informes y resultados de proyectos anteriores para comprender mejor los datos y las estrategias existentes. Los logros rápidos son cruciales.
En los próximos 30 días, comience por encontrar victorias rápidas y establecer metas útiles Con base en estos hallazgos, cree un análisis FODA para visualizar las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas de su equipo. Utilice esta revisión para priorizar las acciones que generen resultados inmediatos y positivos.
Quizás te preguntes cómo implementar acciones sin abrumar a tu equipo. Una forma inteligente de gestionar la carga de trabajo de tu equipo sin sobrecargarlo es comunicar tus objetivos de 60 días y dividirlos en tareas manejables. Organiza reuniones periódicas para monitorear el progreso y brindar tu apoyo, ya que este período se trata de generar impulso y mejorar la moral del equipo. Buena idea, ¿verdad?
En los últimos 30 días de su plan, concéntrese en revisar y perfeccionar su estrategia. Analiza los resultados de tus acciones durante los últimos 60 días y ajusta tu plan según sea necesario. Crea un plan de acción completo con la retroalimentación de tu equipo y las partes interesadas, y ajústalo a objetivos más amplios para un mejor progreso a largo plazo. ¡Necesitas un crecimiento constante!
Encontrar partes interesadas
Siempre debes conocer y forjar relaciones con las personas importantes. Así que empieza por reconocer quiénes son esas personas dentro y fuera de tu empresa.
Podrías identificar a cada persona y forjar vínculos de trabajo sólidos con ella. Reúnete individualmente con personas de la organización para facilitar la conexión. Organiza estas conversaciones para hablar sobre objetivos y planificar tareas. Debes identificar sus necesidades y resolver problemas para fomentar el trabajo en equipo y así apoyar tus ideas.
¿Quiénes son sus principales partes interesadas? Primero, involucre a sus gerentes para que respalden sus objetivos e hitos. Su apoyo impulsa el plan. Además, el departamento de RR. HH. puede ofrecer retroalimentación útil para su plan, ayudándole a alinearlo con las normas y prácticas de la empresa. Consulte con la alta dirección para obtener asesoramiento, ya que su experiencia es fundamental para su planificación y sus acciones.

En tu equipo, ¡la colaboración entre todos marca la diferencia! Adapta el trabajo de cada uno a los objetivos de tu plan y programa reuniones periódicas para dar seguimiento al progreso. Para los recién llegados, anímalos a crear sus propios planes de 30, 60 o 90 días. Estos deben estar alineados con la cultura y el flujo de trabajo de la empresa , con una visión clara de su progreso.
¿Cómo ayudas a tus empleados actuales a adaptarse a nuevos trabajos o proyectos? Quizás podrías usar el plan de 30-60-90 días para crecer y asegurar que mantengan un rendimiento estable, ya que esto facilita su transición. Creo que deberías crear un sentido de continuidad en tu equipo y en tu empresa.
Primeros cambios y mejoras
Definitivamente es útil comenzar a realizar cambios que te ayuden con tu trabajo en los próximos 30 días.
Parte de esto requerirá que te involucres, contribuyas a tu equipo y establezcas objetivos. Además, pide retroalimentación para fortalecer el trabajo en equipo. Estas acciones tempranas son muy útiles, ya que esta fase está diseñada para demostrar tu impacto y generar impulso en el equipo. Es muy emocionante, ¿verdad?
Además, mantén tus objetivos para los primeros 30 días y recuerda la visión y el plan de la empresa. Te recomiendo que te familiarices con la jerarquía, la cultura y las normas de la empresa. Después, reúnete con tus altos ejecutivos y otras personas importantes.

Después de esto, pasa a tus objetivos de 60 días. ¡Deberías empezar a probar tu primera estrategia con la ayuda de tu gerente! Asegúrate de que tu estrategia se ajuste a los objetivos de la empresa y reciba comentarios desde el principio. Una manera fácil de mantener el rendimiento de tu equipo es mantenerlos en contacto con frecuencia y asegurarte de que todos estén en sintonía. Además, mantén una comunicación fluida con la alta dirección. Recuerda buscar un mentor en la organización para que te aconseje y te dé una nueva perspectiva. ¡Excelente idea!
Ahora deberías asumir la responsabilidad de los proyectos como parte importante de tu puesto. Quizás empieces a gestionar iniciativas a mediano plazo y a brindar apoyo regular a los miembros de tu equipo. ¿Qué medidas deberías tomar? He visto a nuevos líderes buscar oportunidades para demostrar liderazgo mediante la elaboración de un plan sólido, el cumplimiento de hitos y el establecimiento de objetivos medibles. ¡Tú puedes lograrlo!
Una vez que te acerques a tus objetivos de 90 días, asegúrate de poner en práctica la buena estrategia que has desarrollado. ¿Quieres demostrar tu liderazgo y visión? Hazlo creando indicadores de rendimiento específicos y actualizando tu progreso. Adapta tu plan sobre la marcha: ¡lo estás haciendo bien! Así que, sigue analizando y perfeccionando tu estrategia para seguir cosechando éxitos y mantenerte alineado con los objetivos de la empresa.
Elegir y optimizar estrategias
En tus últimos 30 días como líder, podrías reflexionar sobre cómo los cambios que has implementado afectan la situación. Esto te ayudará a planificar, obtener retroalimentación y obtener resultados. Revisa tus cifras de rendimiento con frecuencia y programa reuniones con personas importantes. Realiza los ajustes necesarios posteriormente. ¡Sabes que estos pasos te ayudan a mantener tu posición como líder y a sentar las bases para tu éxito futuro!
Primero, establece metas claras que puedas alcanzar en plazos razonables: 30, 60 y 90 días. Puedes combinar estas metas con tus objetivos de gestión y de negocio. Ten en cuenta tus planes estratégicos. Divide tus objetivos en: aprender, empezar, hacer y personalizar. Así, este enfoque te ayudará a identificar qué necesita atención durante tus primeros 90 días. Por ejemplo, infórmate sobre la cultura de tu empresa mientras intentas alcanzar objetivos de ventas específicos.
Crea una revisión de seguimiento para comprobar el progreso de tu plan y si has alcanzado tus objetivos. De esta forma, revisar el progreso a menudo te indica si vas por buen camino y qué áreas necesitan cambios. También es útil ser flexible, ya que las cosas no siempre salen bien. Pide retroalimentación y ajusta tus objetivos según sea necesario. Asegúrate de que tu estrategia siga siendo relevante para que dé frutos.

Podrías establecer indicadores clave de rendimiento (KPI). Luego, vincula cada objetivo inteligente a una cifra sencilla para medir el éxito y hacer un seguimiento de tu progreso. Recuerda que esto ayuda a que tu equipo se mantenga alineado con los objetivos generales de la empresa. Por lo tanto, necesitas recursos y encontrar material de capacitación y listas de contactos. Proporcionar estos recursos ayuda a resolver posibles problemas con bastante rapidez.
Quizás te preguntes cómo mostrar tu progreso a la alta dirección y establecer planes a largo plazo. Presenta tu plan de 30, 60 y 90 días a las partes interesadas. A continuación, define tus objetivos y expectativas con una visión abierta y responsabilidad. Revisa el progreso con frecuencia para que todos estén alineados, ya que esto contribuye a alcanzar los objetivos de la empresa.
Elige y ajusta lo que necesitas para superar estos últimos 30 días y prepárate para un éxito duradero.
Un plan de ejemplo para empezar
Consulta este plan de liderazgo de 30, 60 y 90 días para ayudarte a iniciar tu proceso. Intentarás adaptarlo a tu puesto, la cultura de tu empresa y tus objetivos.
Días 1-30
Primero, es útil conocer a tu equipo. Puedes organizar una reunión de equipo y presentarte para definir las expectativas. Es fundamental crear una buena relación para que todos puedan compartir tu visión y crear unidad. ¡Rompe el hielo!

A continuación, recuerde hablar con las principales partes interesadas. Programe reuniones individuales con los jefes de departamento y las principales partes interesadas para conocer sus funciones y sus expectativas. Le recomiendo que averigüe si hay algún problema urgente que deba abordarse y revise los proyectos más recientes. Hable sobre los proyectos habituales e identifique las áreas que necesitan mejora. Establezca objetivos claros para los próximos 30 días y asegúrese de que sean razonables.
Luego, crea un plan de comunicación. Crea un plan de comunicación con actualizaciones periódicas y crea canales de retroalimentación para facilitar la comunicación. Puedes hacer esto para crear un entorno transparente para todos: ¡la transparencia es fundamental!
Días 31-60
Primero, debes analizar los procesos existentes. Realiza un análisis completo de los procesos existentes e identifica ineficiencias y áreas de mejora. A continuación, crea un plan de mejora. Define un plan de mejora eficiente y medible; cada paso debe ser claro y sencillo. Creo que es recomendable establecer métricas de rendimiento con anticipación.

Usa métricas para monitorear el progreso y medir el éxito. Unas métricas claras te ayudan a ver exactamente cómo tus iniciativas impactan las cosas: ¡es revelador! Además, organiza la retroalimentación del equipo. Programa una sesión de retroalimentación con tu equipo e intenta obtener sus opiniones. Ajusta los planes y aborda cualquier inquietud o sugerencia.
Días 61-90
Así que, comience a implementar las mejoras planificadas, ya que serán útiles. Debe supervisar de cerca su eficacia y realizar los ajustes necesarios: ¡los resultados importan! Cree un plan de capacitación para dotar a su equipo de las habilidades necesarias para sus funciones y respaldar los nuevos procesos.

Parte de su trabajo consiste en definir objetivos a largo plazo para su departamento y asegurarse de que coincidan con la dirección de la organización. Le recomiendo que revise detenidamente el desempeño del equipo.
¡Observa tu progreso! ¡Establece metas futuras para consolidar tu trabajo y alcanzar el éxito!
Ayuda con el liderazgo de tu equipo
Cuando planificas bien tus primeros días en un puesto de liderazgo, marcas la diferencia en tu capacidad para generar cambios. Recuerda: establece metas claras y conoce a las personas clave. Siempre revisa y respalda tus planes. Estos pasos definen tu trayectoria de liderazgo, así que no te apresures. Quizás deberías preguntarte: ¿cómo pueden tus acciones de hoy generar éxito para el futuro? También deberías pensar en cómo las relaciones tempranas moldean tus objetivos a largo plazo.
Al hablar sobre las operaciones y la cultura de la empresa, también es necesario prestar atención a la retroalimentación. ¿Qué planes recibe de su equipo y personal? ¿Existen problemas o imprevistos que requieran ajustes en su estrategia? Sigue un camino establecido y se mantiene lo suficientemente flexible para adaptarse a la dinámica cambiante del grupo. Es un proceso continuo, como mínimo.

Necesitas ser capaz de gestionar todos los aspectos que conlleva para ser útil. Por eso, HRDQ puede serte de gran ayuda. Aprender a Gestionar es una herramienta potente que te ayuda a gestionar todas las áreas del trabajo: personas, proyectos, rendimiento, problemas y desarrollo personal. Con nuestro curso, aprenderás a gestionar el estrés que conllevan estos aspectos para alcanzar el éxito: ¡una gran ayuda!
¿Por qué no echas un vistazo a "Aprender a Gestionar" ahora? ¡Este recurso te ayuda a sentar las bases de la productividad y el éxito! ¡Desbloquea todo tu potencial hoy mismo!